Escuela Rural Rafael Obligado

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Desde Caminos y Pueblos te invitamos a ver el Capítulo Nº 7 del ciclo titulado “Nuestras Historias Rurales”. En esta ocasión presentamos la historia de la Escuela Rural Rafael Obligado, ubicada en la Colonia Los Molles, 12 kilómetros al Sur Oeste de la localidad de Saira.

 

Escuela Rural Rafael Obligado

Continuamos recorriendo los caminos de nuestra llanura, con el objetivo de descubrir, revalorizar y hacer visibles Nuestras Historias Rurales. En esta ocasión visitamos la Escuela Rural Rafael Obligado, ubicada en la Colonia Los Molles, 12 kilómetros al Sur Oeste de la localidad de Saira.

En ese lugar nos estaban esperando nuestros anfitriones, para compartir con nosotros una jornada escolar que comenzó con el izamiento de la Bandera Nacional, llevada a cabo por los alumnos de la escuela, quienes inmediatamente ingresaron al aula para cumplir con las actividades planificadas para ese día.

El inicio de clases estuvo a cargo de “Ramiro Lezcano, maestro de música de diferentes escuelas rurales de la provincia de Córdoba y Santa Fe. Quien también es compositor y con sus alumnos y alumnas protagonizan un proyecto titulado” Canciones urgentes para mi tierra” que lo pueden ver en su sitio web https://manchavenenosa.ar o en WWW. cancionesurgentesparamitierra.com. Su actividad semanal, en este establecimiento educativo es posible por el apoyo brindado desde la Municipalidad de Saira.

Nosotros aprovechamos ese tiempo para interactuar con el grupo de personas que tan amablemente nos recibieron. Melina, Natalia, Norma, Gisela, Johana, Juan, Natalia, Vanina, Rosana, Sonia, Elisa, Roberto y Morena nos fueron contando sus vivencias, dentro de ese espacio rural que cotidianamente comparten. Los testimonios coinciden en que allí docentes, alumnos, padres, madres, ex alumnos y vecinos conforman una comunidad educativa con un enorme sentido de pertenencia, donde lo colectivo sustituye al individualismo. Cada uno de ellos se reconoce como parte de una familia, en esta escuela rural que eligieron habitar por su calidez y calidad educativa

El sonido de la campana marcó el final de la clase de música, el recreo para los alumnos y el momento para compartir la merienda. Una riquísima taza de chocolate o un mate acompañaron la charla, mientras continuábamos registrando lo dicho por los integrantes de la comisión cooperadora, ex alumnos, ex docente presentes y el aporte de Ramiro contando su experiencia. La maestra, Melina Duarte, también a cargo de la dirección, nos trajo fotos y documentación conservadas en la biblioteca del establecimiento. En otro momento y en la ciudad de Marcos Juárez, entrevistamos a Esthela Testera, quien por muchos años ejerció la docencia en esta escuela rural.

Nuevamente sonó la campana para anunciar el fin del recreo. Los alumnos regresaron al aula, acompañados por la seño Melina, para posteriormente abordar la clase semanal de inglés, a cargo de la profe Natalia Ballario. Al día siguiente sería el turno de la clase semanal de Educación Física con la profe Natalí Paoloni.

Nuestra tarea estaba finalizando y al retirarnos nos llamó la atención una pared ubicada en el ingreso, con varias manos pintadas. Ante nuestra pregunta, se nos informó que representan un mensaje, que al finalizar el ciclo lectivo, dejan los alumnos que egresan cada año. Cruzando la calle, observamos un monolito donde se puede leer: Referencia Histórica. Estancia Los Moyes. Escuela Nacional 452. 1948 – 2015. Colonia Molles.

Nos pareció interesante conocer el lugar de origen de esta escuela, ubicado a unos 2.000 metros al Noroeste del actual edificio escolar y hasta allí nos llegamos al día siguiente, donde nos estaban esperando Ana Lía y Patricia Ravasi, actuales propietarias del campo, donde también se encuentran las ruinas de lo que fuera el casco principal de la estancia.

 

 

 

Nuestra primera actividad fue visitar estos restos materiales de nuestro pasado, que son parte de los orígenes del poblamiento de nuestra región. La colonia Los Molles, que inicialmente contaba con una superficie de 10.800 hectáreas, fue fundada por su propietario, Victorino de la Plaza, quien fuera Vicepresidente de nuestra Nación desde el año 1910 hasta 1914, cuando tras la muerte del Presidente, Roque Sáez Peña, asumió la Primera Magistratura para completar el mandato que concluyó en 1916.

Del libro de Carlos Fernández Priotti extrajimos una parte del relato, que fue enviada desde el kiómetro 51, Estación Saira y publicado, el 10 de marzo de 1911, en el diario rosarino La Capital:

“(…) La estación ya está terminada y es de buen aspecto, grande y reúne todas las comodidades, contando con cuatro desvíos. Actualmente hay establecido una casa de comercio, un taller de herrería y carpintería en construcción, varias casas para fondas, cafés, etc. Etc. Se anuncia la venida de un tren especial para el domingo próximo con motivo del remate del establecimiento Magallanes, para dedicarlo a la agricultura. Hace unos días hemos sido favorecidos con la visita de S.E. el vicepresidente de la República, doctor De la Plaza, que fue muy agasajado (…) La estancia que tiene el doctor De la Plaza titulada “Los Molles” y que dista un cuarto de legua de esta estación, se dedica a la agricultura, pues de las cuatro leguas que se compone el campo, 6 o 7 mil hectáreas las dedica para sembrar trigo, lino y maíz. (…)”

Posteriormente nos abocamos al principal objetivo de nuestra visita y luego de caminar unos 200 metros llegamos hasta los restos materiales donde, en julio de 1948 comenzó a funcionar la Escuela Nacional Nº 452. Inicialmente era un local que fue concedido en préstamo, al Estado Nacional, por quien era su propietaria, la Sra. Ecilda Castañeda de Torradella. Su primera docente fue la Maestra Normal Nacional Señora Emma Vergara de Aris, quien debía trabajar en doble turno para poder atender a los 50 alumnos que concurrían.

En aquella época y luego de tantos pedidos y reclamos, tener una escuela en ese barrio rural fue la concreción de un sueño hecho realidad, porque resolvía la necesidad de cubrir el derecho que tiene toda persona de acceder a la escolarización pública y gratuita. El compromiso de los padres, madres y vecinos con la educación de sus hijos estuvo presente desde sus inicios y al concretarse la apertura, en julio de 1948, se formó la primera Cooperadora escolar con el objetivo de hacer posible el mantenimiento edilicio y aportar lo necesario para el bienestar de toda la comunidad educativa.

Pasaron los años y la escuela se fue ampliando y cobrando protagonismo, pero continuaba funcionando en un edificio prestado y establecido en una propiedad privada. Para fines de la década del `60, esa fracción del campo fue vendida y comenzó a vislumbrarse la necesidad de poseer un edificio propio para la Escuela Nacional 452 razón por la cual entre los años 1960 y 1962 la comisión cooperadora decidió abocarse a dicho propósito y comenzó a levantar las paredes del actual edificio, que sería de bien público, en un terreno de una hectárea cedido gratuitamente por los Señores Carlos y José Ballario

Con el esfuerzo de las maestras Esthela Maris Testera y la Directora Señora Serafina D` Angelo, más el respaldo e incansable trabajo de la comisión cooperadora se llevó a cabo dicha obra, que fue inaugurada el 27 de marzo de 1965. Pero su habilitación se debió postergar por varios meses y tras conseguir la correspondiente autorización, comenzó a funcionar el día 2 de noviembre de 1965. Este cuadro, colgado en la pared, nos recuerda el nombre de las personas que hicieron posible la construcción de este edificio, que perdura hasta la actualidad.

El mástil que había pertenecido a la primera escuela de la colonia, fue rescatado y reubicado al frente del nuevo edificio. En su base se encuentra una placa donde se nos informa que está de pie desde el año 1948 hasta el presente, esperando a los niños que cada día izan nuestra bandera Nacional. Y además siendo fiel testigo de las múltiples actividades desarrolladas en ese entorno, como las Protocolares, las festivas, las puramente recreativas o las organizadas para recaudar fondos. Cada una con su impronta y relevancia. Ha presenciado todo lo ocurrido: momentos de reflexiones, alegrías o tristezas. Sabe de la importancia de este espacio escolar entendido como cultural. Como un lugar indispensable para el encuentro, gestado y habitado por gente que sueña con un futuro mejor para sus hijos.

A este establecimiento educativo que había abierto sus puertas como Escuela Nacional 452, se le cambió su nombre en el año 1980 por el de “Rafael Obligado”. Como homenaje al escritor argentino conocido como el poeta del Paraná. Autor de una culta poesía gauchesca, cuya obra más importante o conocida fue Santos Vega.

El 7 de noviembre del año 2015 se llevó a cabo la celebración de sus “Bodas de Oro”. El aniversario número 50 de la “Escuela Rafael Obligado”, Ex Nacional nº 452. Los actos comenzaron con la visita a la Vieja Estancia “Los Molles” y la declaración de Monumento Histórico al edificio donde funcionó la primera escuela, cuya referencia quedó plasmada en un monolito construido para tal fin. Se continuó luego, con el acto central y protocolar en las instalaciones donde funciona desde 1965 esta escuela. Para cerrar las celebraciones con la Gran Cena y Baile del Reencuentro, en el Polideportivo Municipal de Saira, con la actuación de la Banda Local “Tributo”

En 2025 y con el lema: “El agradecimiento es la memoria del corazón” la Escuela Rural Rafael Obligado festejó su cumpleaños número 60. El encuentro se realizó en sus instalaciones y las invitaciones se extendieron hacia todas las personas que pasaron por sus aulas. El acto protocolar se realizó por la mañana. Finalizado él mismo se procedió a plantar un árbol de la especie Schinus Molle y se inauguró la capilla en homenaje a la Virgen María Auxiliadora, que es la patrona del agro argentino y junto a ella se colocó una imagen del Cura Brochero. Al mediodía se sirvió una picada, aprovechándose ese momento para compartir aquellas historias que la memoria recuerda y el corazón atesora. Al finalizar el encuentro y en nombre de la escuela se le otorgó a los presentes un Reconocimiento: “Por la valiosa contribución, el compromiso y la dedicación que han dejado una huella significativa, siendo un ejemplo e inspiración”.

Desde que abrió sus puertas en el año 1948, con el nombre de Escuela Nacional 452 y hasta el presente, ha cumplido un rol trascendental en la vida de cientos de personas que pasaron por sus aulas, cubriendo una necesidad fundamental como lo es el derecho a la escolarización. Donde se ha destacado el invalorable y permanente apoyo de las distintas cooperadoras que, a través de tantos años han logrado mantener el edificio en buenas condiciones higiénicas y de construcción para una normal y eficaz tarea educativa.
La Escuela Rural “Rafael Obligado” siempre ha compartido con toda la comunidad educativa, cada uno de los acontecimientos que en ella se han realizado, conjugando una hermosa e invalorable experiencia colectiva que no tiene precio material.

 

Coordinación y Textos: Héctor Decándido
Grabación y Edición: David Robledo
Fotografía: Leonardo Cristófoli
Voces: Claudia Cerón y Adriana Palmieri

Participantes:
Melina Duarte (Docente y Directora)
Natalia Ballario (Profesora de Inglés)
Ramiro Lezcano (Profesor de Música)
Esthela Testera (Ex docente)
Norma Dusso (Ex docente)
Roberto Lucich (Ex alumno)
Morena Rodriguez (Ex alumna)
Gisela Fernández
Johana López
Juan Regueiro
Natalia Chiaraluce
Vanina Romero
Rosana Contreras
Sonia Olmedo
Elisa Vercelone
Nancy Rodríguez
Fany Rodríguez

 

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