Desde Caminos y Pueblos te invitamos a ver un nuevo capítulo del ciclo titulado “Nuestras Historias Rurales”. En esta ocasión presentamos dos historias que están estrechamente relacionadas: la de la “Escuela Almirante Guillermo Brown” y el “Boliche Recreo las Tres Leguas”. Ubicadas en Colonia La Mariucha, sobre Ruta Provincial Nº 12, 15 kilómetros al Norte de la Ciudad de Marcos Juárez y 21 kilómetros al Sur Este de la localidad de Saira.
Continuamos recorriendo los caminos de nuestra región para identificar lugares o sitios públicos y/o comunitarios que han cumplido o siguen cumpliendo una función importante para la población que habitó o habita nuestro espacio rural.
En esta ocasión presentamos dos historias que están estrechamente relacionadas: la de la “Escuela Almirante Guillermo Brown” y el “Boliche Recreo las Tres Leguas”. Ubicadas en Colonia La Mariucha, sobre Ruta Provincial Nº 12, 15 kilómetros al Norte de la Ciudad de Marcos Juárez y 21 kilómetros al Sur Este de la localidad de Saira.
Para interiorizarnos sobre el tema a desarrollar nos llegamos hasta el campo de dos familias, cuyo arraigo en el lugar coincide con los orígenes de esta historia. Nuestros anfitriones nos estaban esperando con la tranquera abierta, siendo nuestro primer guía Pedro (Tizo) Lomello con quien comenzamos el recorrido y nos acompañó hasta la casa de la familia Castellano donde nos estaban esperando David, Guillermo y Ricardo. Estando también presentes en el lugar, la actual docente de la escuela Sandra Benedicto, las ex maestras Marta Mantegari de Pagliaroli y Adriana Dalla Benetta e integrantes de la familia Daniele, que tienen la particularidad de contar con tres generaciones que pasaron por las aulas de dicho establecimiento educativo.
De la revista publicada en el año 2.010, con motivo de festejarse los 75 años de la Escuela Almirante Guillermo Brown, extrajimos los siguientes párrafos:
“(…) Este establecimiento educacional fue construido en el año 1.934 en el terreno donado por don Ángel Giovannini y comenzó a funcionar al año siguiente, (…) Contaba en sus comienzos con alrededor de cuarenta alumnos, repartidos en los cuatro grados y una maestra que residía en la casa-habitación de la escuela, con su familia. (…) El centro educativo se origina por la necesidad imperiosa del Señor Giovannini y vecinos de la zona para que sus hijos reciban educación (…)
Su nombre primitivo era Escuela Fiscal “La Mariucha”, luego se la bautizó con el que lleva en la actualidad.
En ocasión de sus Bodas de Plata, en el año 1960, pasó a ser una escuela rural de ciclo completo (…) En los años siguientes (…) se hicieron las reformas necesarias para contar con un edificio acorde a sus necesidades.
En 1985 cumplió sus Bodas de Oro (…) El acto celebratorio se llevó a cabo el día 31 de agosto en el local escolar , contando con la presencia de autoridades de nuestra provincia y de la ciudad de Marcos Juárez, docentes y ex docentes, alumnos y ex alumnos y muchos vecinos de la ruralidad.
Desde sus comienzos la escuela ha contado (…) con una Comisión Cooperadora formada por los padres de los alumnos que trabajan desinteresadamente para que esta escuela, que cobijó tantos niños, siga siendo el faro que guíe a todos los pequeños que viven en su alrededor (…)
Desde el año 1991, surge la necesidad de acercar al medio rural la posibilidad de manifestar y desarrollar la fe religiosa, recibiendo los niños la Primera Comunión junto a otras Comunidades Educativas Rurales vecinas, venerando a la patrona del Agro “María Auxiliadora” cuyo día se celebra el 8 de Septiembre con una misa y procesión. Los niños durante el año escolar reciben catequesis dictada desinteresadamente por las mamá que desarrollan un plan para la ruralidad enviado desde la Parroquia de Marcos Juárez”.
De la reunión mantenida con nuestros anfitriones recogimos la siguiente información: El Busto de la Madre, fue inaugurado el 14 de octubre de 1972 por iniciativa de la docente Marta Mantegari de Pagliaroli y donado por el artista marcosjuarense Miguel Ángel Daga.
La Fiesta Aniversario “75 Años de la Escuela Almirante Guillermo Brown”, dio comienzo con la Misa de Comunión y Procesión en homenaje a María Auxiliadora llevada a cabo el día 8 de septiembre de 2010, en el edificio de la escuela. Continuando el 10 de septiembre con el Acto Conmemorativo, también desarrollado en el edificio escolar, para luego concretar el cierre de los festejos con la Cena Aniversario, realizada en la ciudad de Marcos Juárez.
En la actualidad la escuela sigue abierta y con gran protagonismo. Para los más chicos es un lugar para proyectar sus sueños en el futuro. Para los mayores, que la recuerdan con nostalgia, fue el trampolín que los proyectó por diferentes caminos. Para las seño, es y/o fue un lugar muy especial en el desarrollo de su profesión. Para las familias campesinas sigue siendo una posibilidad concreta y cercana de brindarles a sus hijos el acceso a una educación de calidad que es pública y gratuita.
En el sitio vecino que linda con la escuela, se encuentra un salón que pertenece a la Cooperadora Escolar y una casa que es utilizada por la Patrulla Rural.
Es el mismo predio y parte de las instalaciones que anteriormente ocupaba el recordado boliche “Recreo las Tres Leguas”, que en sus épocas de mayor esplendor era el lugar de encuentro para los agricultores y tamberos de la zona y una parada casi obligatoria para los que transitaban por esos caminos rurales.
Pedro Lomello nos dice que: “hace muchos años, don Francisco Buzzi le había contado que otro boliche se había instalado en ese lugar y comenzó funcionando en un cuarto hecho con chapas de zinc en el año 1906”.
Lo certificado por la gente del lugar, es que la apertura del boliche que aquí recordamos fue coincidente con los inicios de la escuela y permaneció abierto en su primera etapa hasta mediados de la década del ’70. Funcionó como despacho de bebidas y venta de artículos de almacén y estuvo atendido sucesivamente por Nicolás Nasutti, Américo De’ Cicco, José Cantoni, Mario Cantoni con su señora Doña Carmen Franchello y René Bergamaschi, entre otros.
A partir del año 1950 o 1951, la Asociación Cooperadora de la Escuela La Mariucha, comenzó a organizar los “Grandes Bailes del Boliche de las Tres Leguas”, animadas por las Orquestas Típicas que interpretaban tangos y milongas o las Orquestas Características con paso doble, vals, rancheras, etc. Por el lugar pasaron grandes artistas, con trayectorias muy exitosas en el ámbito nacional.
El bufet estaba atendido por los dueños del boliche y en los primeros años, en el patio del mismo se delimitaba con postes, alambre y bolsas un espacio para contener a la gente que pagaba su entrada para ingresar al baile que se realizaba al aire libre. Posteriormente se logró construir el salón y los “Grandes Bailes” fueron cada vez más concurridos.
La pista para bailar era de tierra con arena en la superficie para no levantar tanto polvo del piso y en la mitad de la noche se hacía un intervalo para regarla. Era el momento donde los miembros de la Cooperadora Escolar aprovechaban para recaudar fondos: con el sorteo de la “Mesa Servida”, para seis personas, que generalmente incluía un lechón cocinado, la bebida, el pan y el postre. O el clásico remate de las tortas aportadas por las mujeres de la vecindad.
Los fines de semana, en el predio del boliche también se organizaban campeonatos de futbol y según lo dicho por Pedro Lomello, entre 1935 y 1940 los jóvenes del lugar formaron un equipo, al que denominaron “Sol de Mayo”.
Pero la época de mayor esplendor futbolístico fue toda la década del ’60 y la primera mitad de los años ’70, cuando los muchachos de ese barrio rural formaron el “Club Almirante Brown” que contaba con dos canchas de futbol, una ubicada en el predio del boliche y otra en el campo vecino de Atilio Giovannini. El equipo jugaba con chomba color blanco, que tenía cuello y borde de mangas de color rojo.
Entre los apellidos de los jugadores se destacaban: Giovannini, Lomello, Castellano, Paoloni, Messa, Daniele, Elzaurdía, Falco, Prieri, Marocero, etc.
Hasta allí se llegaban los otros equipos de la zona rural y algunas localidades vecinas para competir en los recordados “Campeonatos Relámpagos” que contaban con un servicio de bufet atendido por la gente de la Comisión Escolar. El equipo también jugaba de visitante y en sus primeros años los jugadores eran transportados en un acoplado plano, conocido como chata rastrojera, que era tirado por un tractor.
El boliche cerró sus puertas entre 1975 y 1976. Atentos a lo sucedido, en el año 1977 la Comisión Cooperadora de la escuela organizó una rifa con 100 números sorteando un Citroën para recaudar fondos y comprar el terreno donde funcionaba el boliche. Todo llegó a buen puerto y la Cooperadora pasó a ser la propietaria del lugar.
Comenzó una nueva etapa. El boliche reabrió sus puertas y la comisión continuó utilizando el predio y el salón para recaudar fondos destinados al mejorar funcionamiento de la escuela. En los primeros años organizando cenas, campeonatos de bochas y otras actividades. En los últimos años incluyendo los grandes remates de máquina y herramientas usadas, que utiliza la gente del campo.
Finalizamos esta historia diciendo: la “Escuela Almirante Guillermo Braun” sigue vigente, siendo un faro que ilumina en los campos de nuestra inmensa llanura y mucha gente que la siente como propia, ya ha comenzado a pensar en una gran fiesta para conmemorar su “Centenario”. El boliche “Recreo Las Tres Leguas” cerró sus puertas en la primera década del presente siglo, pero ha cumplido un importante rol social y recreativo en nuestra zona rural, quedado de él un hermoso recuerdo, que aquí hemos querido rescatar.
Responsables:
Coordinación y textos: Héctor Decándido
Grabación y Edición: David Robledo
Fotografía: Leonardo Cristófoli
Voces: Claudia Cerón
Adriana Palmieri
Participantes:
Benedicto, Sandra (Docente)
Dalla Benetta, Adriana (Ex docente)
Mantegari de Pagliaroli, Marta (Ex docente)
Castellano, David
Castellano, Guillermo
Castellano, Ricardo
Daniele, Henry
Daniele, Iván
Lomello, Pedro (Tizo)
Beas, Blanca
Giovannini, Julio
Bergamaschi, René









